viernes, octubre 14, 2005

Maldición china

«Lea este precepto chino adjunto», decía el e-mail que recibí hace un par de días. «¿Por qué?», pregunté yo. Por toda respuesta, el Thunderbird se encogió de hombros, como diciendo «¿a mí qué me preguntás?».

El nombre del remitente me era desconocido. En el cuerpo del mensaje no había más que la citada admonición. Además de los nombres y direcciones de mail de veinte perfectos extraños que, en contrapartida, tienen ahora mi dirección. Y algo más que compartimos, claro, es el archivo de PowerPoint que venía adjunto.

«Precepto chino sobre el dinero», se titulaba el panfleto. Junto a una imagen de una condecoración que no he sido capaz de identificar (ni mucho menos de entender qué hace ahí) iban desfilando una tras otra una serie de máximas:

El dinero puede comprar una casa, pero no un hogar.

El dinero puede comprar un reloj, pero no el tiempo.

El dinero puede comprar una cama, pero no el sueño.

El dinero puede comprar un libro, pero no el conocimiento.

El dinero puede pagar un médico, pero no la salud.

El dinero puede comprar una posición, pero no el respeto.

El dinero puede comprar la sangre, pero no la vida.

El dinero puede comprar sexo, pero no el amor.

No entiendo mucho de filosofía oriental, pero sinceramente dudo que Confucio o Lao Tse hayan concebido algo medianamente parecido a este encadenamiento redundante de obviedades y lugares comunes. Este «precepto chino» es tan profundo como un charco y tan chino como Alfredo Zitarrosa. Google denuncia distintas versiones. Entre ellas ésta:

El dinero puede comprar una cama,
pero no las ganas de dormir,
libros, pero no la inteligencia,
alimentos, mas no apetito,
una casa, mas no un hogar,
medicamentos, pero no la salud,
lujos, pero no la cultura,
diversiones, pero no la felicidad,
un pasaporte a donde sea, pero no el Paraíso.

Ésta por lo menos tiene la ventaja de un ritmo más ágil y menos solemne. Carece de esa repetición constante que, más que énfasis, produce somnolencia.

Pero no termina allí la misiva, claro que no. A continuación viene una serie de promesas:

Un precepto chino trae suerte, el original salió de los Países Bajos.

Confieso que esta oración me trajo problemas. ¿Los preceptos chinos traen suerte? ¿Qué es lo que salió de los Países Bajos? ¿El dinero? Finalmente advertí que «Un precepto chino» se refiere al título del documento (tras mutar misteriosamente de «Precepto chino sobre el dinero»).

Este precepto ya ha dado 8 veces la vuelta al mundo, ahora es a ti a quien traerá suerte. Después de haber recibido esta carta, tú tendrás buena suerte.

Esto no es ninguna broma.

La suerte vendrá a ti por correo o por Internet.

Envía una copia de esta carta a las personas que realmente necesitan buena suerte, no envíes dinero, porque la suerte no se compra, y no conserves la carta más allá de 96 horas (4 días).

De eso se trataba. En la era pre-conexión, estas cosas viajaban en cartero. Signos de los tiempos, les dicen.

Había oído hablar de las cadenas, pero nunca había recibido ninguna. Hasta ahora, en mi bandeja de entrada sólo caían mensajes de rubias de veintidós años que quieren salir conmigo y notificaciones de que he ganado millones de libras en loterías en las que nunca participé. No se diría que necesito suerte, ¿no? Aunque eso podría cambiar si no sigo las instrucciones de la «carta»:

Algunos ejemplos de personas que fueron afortunadas después de haber recibido esta misiva:

Constantin, recibió la primera carta en 1953, pidió a su secretaria hacer 20 copias. Nueve horas más tarde, ganó 99 millones de marcos en la lotería de su país.

En este punto, uno podría preguntarse por qué los noventa y nueve millones no los ganó la secretaria de Constantin. Pero no deje que lo distraiga, siga leyendo:

Carlos, empleado, recibió esta misma carta, y no la envía, algunos días más tarde pierde su empleo.

Días después decide continuar la cadena y se vuelve rico.

En 1967 Bruno recibió la carta, se burla de ella y la bota, unos días después su hijo cae enfermo.

Él busca la carta, la copia 20 veces y la envía. Nueve días más tarde, recibe la feliz noticia: su hijo sano y salvo.


Detengámonos aquí, porque no estoy seguro de haber entendido. ¿Debo interpretar esto como una amenaza? ¿Acaso este caos de tiempos verbales está, como creo percibir, dando forma a un chantaje? ¿Cómo se atreve? ¡Y con desgracias, nada menos!

Mucho tendrá que esforzarse, sin embargo, si pretende afectarme, pues cuento con la mejor protección contra toda clase de embrujos, males de ojo, energías negativas y demás yerbas (sí, incluso las yerbas que se usan para los gualichos). Más poderosa que un talismán. Más efectiva que bañarse en agua bendita. Más milagrosa que la Virgen Desatanudos. Más protectora que la Mano de la Fortuna, el Ojo de Thundera o la Oreja de Van Gogh. Sus macumbas no pueden herirme, mis alas son como un escudo de acero.

«¿Pero cuál, cuál es su protección?», lo adivino preguntándose, amigo lector epiceno, al borde de la desesperación. La respuesta es bien sencilla: no creo en nada de eso. El escepticismo es el mejor blindaje contra las fuerzas oscuras. Debería probarlo: no sólo le alivia una pesada carga de problemas imaginarios, sino que además le facilitará llegar a una solución auténtica cuando se enfrente a un problema real.

«Ah —dirá usted—, pero ese mismo escepticismo le impedirá acceder a la fortuna que la carta le augura». Porque, efectivamente, la carta promete suerte para tener, para guardar y para repartir. Sigamos leyendo:

Esta misiva de la suerte ha sido enviada por Anthony de Croud, un misionero de África del Sur.

Al cabo de 96 horas deberás botar la carta.

La suerte te llegará en menos de cuatro días a partir del momento en que hayas recibido esta carta, si cumples con lo solicitado en ella.

Esto es verdad.

Esta misiva ha sido enviada para dar buena suerte.

La suerte acaba de tocar a su puerta.

Envíe 20 copias a sus conocidos, amigos, familia.

Unos días más tarde tendrá buenas noticias o una gran sorpresa.

Yo te lo envío ya que la carta debe dar la vuelta al mundo.

Envíe simplemente 20 copias y espere a ver lo que pasará el noveno día.

Importante: No cambie nada del texto que se le ha enviado, cópielo exactamente como se lo hemos dado.

Buena suerte.

J.A.B.


Ajá. No solamente es un caos de tiempos verbales: tampoco se decide si debe tratarme de «tú» o de «usted». Aunque eso es lo de menos, por supuesto. Una redacción desprolija no debería inducirme a desperdiciar esta oportunidad única. Porque es una oportunidad única, ¿no cree? Yo tampoco. Mi escepticismo infeccioso me lleva a hacer preguntas que seguramente atentan contra mis posibilidades de felicidad. Por ejemplo:

¿Anthony de Croud era un misionero holandés en África o un misionero africano en Holanda?

¿La suerte me llegará «en menos de cuatro días» o «el noveno día»?

¿Por qué, luego de machacarme de la manera más obvia y repetitiva posible aquello de que «el dinero no hace la felicidad», ilustra lo afortunado que seré con ejemplos de gente que ganó mucho dinero?

Si no se puede modificar el texto, ¿cuál es la credibilidad del dato de que ha dado ocho vueltas al mundo? ¿No se debería actualizar?

Es una lástima que nadie responda.

Recapitulemos. ¿Qué sabemos sobre este «precepto»? ¿Que es cursi? En buena medida. ¿Redundante? Más aún ¿Trillado? Claro que sí. ¿Pretencioso? Por sobre todas las cosas. ¿Que abuso de las preguntas retóricas? Sí, es posible que esté abusando del recurso, así que solamente formularé una más: ¿Es malo? No, no es malo. Podría ser muchísimo mejor, pero malo no es. Ahora bien, ¿la manera de mejorarlo es hacerlo pasar por un «precepto chino»? Está claro que, si no es malo, chino mucho menos: cada sílaba rezuma posmodernismo occidental. No, detrás del título rimbombante veo yo las mismas operaciones intelectuales que llevan a adosarle el nombre de Borges o García Márquez a bloques lacrimógenos totalmente indignos de su pluma. ¿Acaso un texto mejora porque se le atribuya a un escritor talentoso? ¿Acaso un chiste malo se vuelve bueno porque aparezca bajo el nombre de Les Luthiers? ¿Acaso una buena historia es más conmovedora porque le pinten encima «esto es real»? Y sin embargo todos conocemos el poema «Instantes» (de un Borges inexistente), o nos enteramos de que la ficticia enfermedad sin nombre de García Márquez recrudeció «el pasado fin de semana». Incluso los vemos colgados en los negocios junto al infalible cuestionario a la Madre Teresa (que también tiene una pinta sospechosa).

Pero no se quedan ahí los esfuerzos de legitimación. A esta capa de barniz de prestigio se superpone otra de superstición. ¿Que el artefacto este trae suerte? ¿Tan poco confía el remitente en que los destinatarios encontrarán valioso lo que les envía? ¿Tan escasos considera los méritos legítimos del material? En definitiva: a menos que crea usted que efectivamente reenviar o no los engendros de esta clase va a afectar su fortuna, no sirven para casi nada.

Observe que dije «casi nada». Hay algo para lo que sí sirven: saturar las conexiones y desparramar al viento las direcciones de correo electrónico. Recuerde lo que escribí al comienzo de este post: ahora tengo las direcciones de correo de veinte personas que me son totalmente desconocidas, y cada una de ellas tiene el mío. ¿Le agrada el prospecto de perder el control de su dirección? ¿Le seduce la idea de perder tiempo de conexión bajando anuncios de diplomas falsos y fármacos sexuales? Porque así es como funciona: casa vez que uno de los múltiples receptores se convierte en un emisor, se multiplica la posibilidad de que su dirección caiga en manos de los spammers. El riesgo de contraer un virus por este medio tampoco es desdeñable. Por eso le ruego: ni me envíe cadenas, ni, si le es posible, las continúe.

«Ah, ¿pero qué pasa con las cadenas legítimas?», lo oigo mascullar. No se ofenda si le digo que no existe tal cosa. No, el sulfato lauril de sodio no causa cáncer. No, nunca nadie encontró una aguja suelta en una butaca de cine. No, Brian ya tiene como veintiún años y es fuerte como un toro. Y si alguna de estas cosas resultara cierta, puede apostarle a Belcebú su alma inmortal que no se va a enterar por una cadena de mail. Tal vez quienes envían estas cadenas tienen buenas intenciones, pero lo único que logran al difundirlas es generar alarma innecesaria y distraer la atención de verdaderas causas de preocupación.

Para cerrar esta entrada que ya se está haciendo larga, me permito recomendarle el sitio Rompecadenas. Allí encontrará abundante información sobre los fraudes, leyendas urbanas y falsas atribuciones que infectan las bandejas de entradas, además de útiles consejos para prevenir todas estas pestes. Y, si lee inglés, también puede resultarle interesante la sección Inboxer Rebellion de Snopes.

Y, por sobre todo, no tome mis recomendaciones a la ligera. Atrévase a romper las cadenas. Una vez alguien no rompió una y lo atropelló un tren.

33 comentarios:

  1. Ja ja ja ja!
    Al principio, cuando recibía una cadena, me pasaba un largo rato desgastando mis dedos con explicaciones que al destinatario no le sonaran mala onda, pero que lograran que comprendiera la porquería que estaba haciendo. Luego, comencé a responder, simplemente, "www.rompecadenas.com.ar"
    Creo que ha llegado el momento de aggiorname: reponderé con el permalink a este post!

    ResponderEliminar
  2. Insensato de ti que quieres quedarte con toda la buena fortuna de esta cookie que deja tu página en mi navegador (el chiste lo inventé recién, pero lo pensé en spanglish y al traducirlo no resultó, que horrible y corto destino para un chiste nonato).

    E insensato de nosotros que creemos en tu incredulidad, cuando en realidad estás desaprramando la profecía china a muchos más de los veinte exigidos para tu felicidad.

    Todo esto me recuerda lo de macías pajas. Antes que alguien haga un chiste fácil, "macías pajas" es un personaje que escribió sobre los casinos online, en un tono similar al de esta entrada del Pez Diablo.


    Ayy, tanto leer y en lugar de terminar callado y digno, posteo esto.

    ResponderEliminar
  3. Ah qué gusto da encontrarse, aunque sea en el ciber-espacio, gente con las neuronas bien plantadas!!!!

    Acabo de recibir la cadena del precepto chino, e instantáneamente me empezé a sentir ofendida de que quien me la envió piense que soy los suficientemente tonta como para caer en tan mediocre juego.

    Después ya relajé mi visión del email y entonces me empezó a dar risa. "¡Umh!, Un precepto Chino que sale de Holanda, habla de la suerte, el dinero y encima de todo, me amenaza???".

    Creo que quienes tenemos un IQ de respeto, no sólo ignoramos dichos emails, si no que nos atrevemos a decir "YA BASTA"!!!!, a quienes envian semejantes mediocridades.

    Así que me querido Andrés, felicidades por tu extendido y maravilloso punto de vista sobre este estupido email.
    Felicitaciones a tus papás que te supieron educar tan bien.

    Desde León, Guanajuato, México;
    Renata García Ponce de León.

    ResponderEliminar
  4. Hola.
    En primer lugar la razón por la que estoy acá es precisamente esa cadena. Hoy, mientras revisaba mi correo me encontré con esta sorpresa y me dije: "¿qué estupidez me enviaron ahora?", y precisamente lo era. Ahora, cuando por simple curiosidad entré a la presentación y leí esas falsedades, en ocasiones mal redactadas, y con amenazas sin fundamentos más que lograr en los crédulos un perseguimiento psicológico, que acabaría por quitarles el tiempo enviando mails a quizás cuántas personas.
    Decidí investigar sobre esta cadena, porque de tantas que recibo hasta casí llegué a preguntarme si sería verdad algo de lo que se escribe, que cómo era posible que la gente cayera en este tipo de juegos... es así como copié el nombre de "ANTHONY DE CROUD" para saber quién era y si realmente existía o no. Y aquí me tienen, escribiendo.
    Esta cadena querrámoslo o no nos afectó, sí!, porque de una u otra forma nos tiene perdiendo el tiempo en ella, tal vez no reenviándola (qué en todo caso hubiese sido menos el tiempo ocupado), sino que escribiendo sobre ella. Esto último lo prefiero a toda costa, ya que es mucho más productivo.
    Siempre me he protegido con el mismo escudo que usas tú, el escepticismo. Aunque me considere escéptico,en cualquier caso, hay que buscar los pro y contras de lo que se ve, porque querrámoslo o no, todo lo tiene.
    Esta situación en cuestión es otro fundamento más para decir que dependemos de algo mayor para ser alguien, es así como nacen en la vida humana las congregaciones religiosas, el concepto de suerte, los ritos y tradiciones, etc. Con lo anterior entramos a discutir temas ya mucho más delicados como lo es la existencia de Dios, que en este caso, es demasiado extenso, y requiere de muchos puntos de vista para debatirlo.

    Interesante texto.

    Marcos Sehrt

    ResponderEliminar
  5. Bueno en realdad tampoco soy de la que creo mucho en esto ya que solo hay que creer en Dios pero siempre ha exisitido el mito que no hay que creer en brujas pero que las hay, asi que opino que es mejor seguir la cedena ademas es algo interesante y tus perpestivas de algo que quieras o deseas ser o tener por el solo ambito de esa energia positiva de pensar que lago bueno ocurrira sera asi y ya todos lo veran

    ResponderEliminar
  6. Coincido con Andrés y Renata, escribo desde Perú, y no pude quedarme con la duda de quien diablos era este tal misionero afro-holandés (existe tal cosa?). En fin solo quería aunarme a esta cruzada anti spam que lo unico que logra es saturar el servicio.

    Ah, y por cierto, si tiene alguien la mínima duda de que esta cadena podría generar un flujo positivo de energía, sugiero que se metan a la bañera llena de agua y sumerjan la secadora de cabello funcionando, para así lograr el tan ansiado flujo de energía. Eso si lo garantizo.

    Saludos

    David

    Lima - Perú

    ResponderEliminar
  7. jesús emmanuel15 julio, 2006 23:06

    hola
    psss yo solo digo es es una tonteria ese tipo de cadenas, nunca me ha pasado nada y jamás las he enviado. Y me parece muy tonto, deberian sacar algo bueno.

    chiale

    Ami me parece q a esos weyes q escriben esas mamadas no les llega el oxigeno al cerebro, pero ni modo hay q ser tolerantes.

    ResponderEliminar
  8. yo igual que marcos puse en el buscador el nombre del supuesto misionero y termine cayendo aca, pero bueno aunque no creo mucho en estas cosas igual la renviee porq tengo examen en 2 dias y no sea cosa que se cumpla lo de "no creo en las brujas pero que las hay las hay".

    ResponderEliminar
  9. la verdad nunca he creido en las cadenas y yo invito a todos a que no lo hagan, solo son UNA PERDIDA TOTAL DE TIEMPO y a las personas que las hacen:¿que no tienen mejores cosas que hacer?

    ResponderEliminar
  10. La verdad yo soy una persona que no creo en lo que no puede ver y tocar mas sin embargo creo en Dios te preguntaras ¿porque puede creer en Dios este tipo si acaba de decir que no cree en lo que no puede ver ni tocar? o que ¿acaso ya toco a Dios? pues claro que no jamas lo he tocado ni he visto pero tengo la necesidad de creer como todo el mundo la tiene unos en diferente forma o persona pero es cierto,o desmienteme jamas te has sentido en la necesidad de estar protegido por alguien, en ningun momento has sentido la seguridad cuando andas con alguien que es mas fuerte que tu? yo creo que si y por eso pasan esas cosas de creer en Dios porque tenemos la necesidad de proteccion, lo mismo sucede con las cadenas que augurian maleficios y beneficios mucha gente las envia y como decia el autor de la pagina principal solo sirve para saturar la red, para agarrar virus y para que personas que no deseas agreguen a tus contactos y puedan fastidiar, no puede ser cierto nada de esto porque no es posible que por medio de una pantalla te venga buena suerte o mala suerte la suerte no existe la suerte es como una la vaya haciendo es su estado de animo la mente es superior a muchas cosas si la supieramos utilizar al 30% por lo menos seriamos unos seres de raza super inteligente pero nadie la puede utilizar asi, ojala que la gente no siga con estas cadenas y que la persona que las hace omita ese tipo de finales: si la envias a tantas personas seras feliz y blablablabla o si no la envias moriras o etc... gracias y no pierdan su tiempo reenviandolo a personas que ni al caso, envienselo a quienes quieran sea una o mil pero sin la mentalidad o el pensamiento de la suerte, gracias de nuevo por su tiempo. 21 de diciembre2006 E.A.L.E.

    ResponderEliminar
  11. Qué fuerte!!!! yo soy de Sevilla (España). Acabo de recibir la cadena y la verdad es que no me gustó nada porque está muy bien que te digan que te traerá suerte si lo mandas a 20 personas (para quien crea eso),pero decir que traerá desgracias si no la mandas, eso me parece fatal, jugar con esas cosas. Por eso dije, voy a buscar por internet a ver si existe ese tal Anthony de Croud, y veo que hay más gente que lo buscó jejeje. Desde luego no pienso reenviarla, pero me ha fatidiado un poco por el tema del acoso, la obligación de mandarla si no te vienen desgracias. Si dejásemos todos de mandar estas patochadas.... un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Que mierda de mails
    solo hacen perder tu tiempo creo que hace un tiempo me llego un mail de la jente weona wque manda estos mails, con los tipicos casos de que si lo mandas a 20 personas te vendra una suerte de putamadre, vendra una puta y lo hatra gratis, te ganaras la loteria, resusitaran tus parientes muertos, volaras , seras invisibles toas esas weas. E otro es el tipico de que si lo envias por cada mail enviasdo donaras un peso a la fundacion de Huechunpeo por un niño que padece la enfermedad de Hipermetronicomaetroavieageoahreveoscaarehepia y muestran una foto photoshopeada de un pendejo todo deforme, y ewl otro es el que yte muestran unos casos de mierdas, los que lo mandaton les jue la raja y los que no, puta les paso lo peor, creo que esta wea de pagina es la ideal pa aclarar estos mails de mierda. y a los weones que los rreenvian y se quedan pensando si es verda.
    Amen

    ResponderEliminar
  13. Yo, que soy una muy mala persona, varias veces pensé iniciar mi propia cadena apócrifa para ver qué pasaba.
    Pero yo, que soy un cobarde y un haragán, jamás lo hice.
    Claro hay que tener en cuenta que yo, que soy un mentiroso compulsivo, tal vez no esté diciendo la verdad en el párrafo anterior. O en este, si vamos al caso.

    Como sea, si alguna vez reciben un mail con los aforismos de la suerte de Esteban Villena Sandóval, pueden sonreir y decir "Ah, este Saurio, siempre tan pilluelo".

    Sonrían y digan "Ah, este Saurio, siempre tan pilluelo". Sebastián Nakatani, de Burzaco, no lo hizo y al día siguiente fue despedido de su trabajo, unos pibes chorros le afanaron lo poco que tenía y le bajaron cuatro dientes de una piña y, finalmente, al cruzar el Riachuelo se cayó desde el vagón del Ferrocarril Roca (ramal Alejandro Korn) que lo transportaba a su domicilio y murió.

    ResponderEliminar
  14. Pucha la tontera...yo tambien buscando al tal misionero llegue hasta aca.
    Lo bueno de esta cadena es que descubri que la que se suponia era mi fiel pareja...tenia incorporada a su lista de correo "decente" a unos turbios que conocimos chateando y con el cual hablaban puras gueas calentonas....Ese mail se supone que era de ambos y lo ocupabamos para gueviar pero resulto que con esta cadena descubri que ella lo incorporo a su correo habitual.....
    Buena en todo caso...como ahora estoy separado...me sirve para comprobar que no es mas que una puta de siete suelas.

    ResponderEliminar
  15. carajo!!! cuando entenderemos que uno puede hacer lo que se le de la regalada gana, y si el tipo quizo inventarse una pinche cadena, y otro mas tonto quizo seguirle el juego, eso no es problema de nadie, ademas dejen de entrar en los pensamientos de los demas, preocupensen por pensar en hacer algo bueno para sus vidas. y por ultimo la vida esta llena de cosas divinas y de magia dejen de concretizarla.
    vivan libres!!!
    ...........la psicologa..........

    ResponderEliminar
  16. JAJAJA. Chapeau, tío.
    Si hay algo que me mola de buscar blogs por Internet, es la cantidad de gente inteligente e interesante que se descubre.
    Dáis esperanza, dentro del patetismo general de nuestra especie (la humana).
    Enhorabuena.

    ResponderEliminar
  17. Igual que varios aqui declarados, llegue aqui buscando al misionero, quize saber de él, para detectar en que punto fue involucrado en algo que ni el mismo quizas sepa, sera que el ya recibio la fortuna como aqui lo comenta, o sera que ya recibio la mala suerte que ahora dudamos de su existencia....
    SOMOS LIBRES desde el momento en que optamos por informarnos mas sobre temas como este, que optamos por no quedarnos con dudas que pueden resultar interesantes al aclararlas. Y no es agradable saber que quien me envia el correo que hace referencia a esta cadena, lo hizo quizas mas por temor a la mala suerte que te deja no mandarla, que por creer que ganara dinero a manos llenas (quizas ni compra loteria, jejeje). NO CREO EN LAS CADENAS, DIOS ES QUIEN NOS DA LOS MEDIOS PARA LOGRAR NUESTRO COMETIDO, DE UNO MISMO DEPENDE SEGUIR EL CAMINO TRAZADO O TRAZAR UNO NUEVO. LIBRE ALBEDRIO!!!! CADA QUIEN QUE CREA Y HAGA LO QUE QUIERA PERO SIN ANDAR INTIMIDANDO A LOS DEMAS O DAÑANDO SU INTEGRIDAD.

    ResponderEliminar
  18. al principio me crei todo lo ke decia pero aora no solo dudo si no ke no me creo nada no te das nio cuenta de como te emociona ya es por lamusica y por todo lo ke dice pero si el dinero no es importante porke esa gente gana dinero puede ganar algo mas pero no dinero esa cadena se esta dando l arazon a si misma y a la vez se esta criticando.no es la suerte la ke dene marcar nuesta destino si no tu mismo tu decides todo es tu vida y tu decides en ella

    ResponderEliminar
  19. Gracias por no creer en esta estupidez que sacude las zonas más negras de los cerebros de mis amigos. Y gracias a Google por darme la ocasión de escupir en esta cadena.

    ResponderEliminar
  20. naaa pues yo tampoco creo en todo eso de la maldición y todas esas burreras pero yo renvie el email solo por el contenido en el principio:..
    El dinero puede comprar una casa, pero no un hogar.

    El dinero puede comprar un reloj, pero no el tiempo.

    El dinero puede comprar una cama, pero no el sueño.

    El dinero puede comprar un libro, pero no el conocimiento.

    El dinero puede pagar un médico, pero no la salud.

    El dinero puede comprar una posición, pero no el respeto.

    El dinero puede comprar la sangre, pero no la vida.

    El dinero puede comprar sexo, pero no el amor.

    pues aunque mas de medio mundo sabe esto como q se nos olvida y toda la cuestion.........me parecio buena idea hacerles llegar eso a mis amigos pa q reflexionen un poco

    y solo por hoy elige tener pensamientos positivos ,
    notaras el cambio

    ResponderEliminar
  21. Raymundo Olvera

    Esta cadena, tiene el mismo formato, por asi decirlo, de las cadenas que antes llegaban por el correo normal, por allá en mis tiempos de infancia, todavía me recuerdo haciendo 20 copias poniendolas en un sobre con una moneda de 10 centavos (de cobre) y echandolas a escondidas por los resquicios de las puertas de las casas de mis vecinos. Ciertamente no me interesaba tanto que tubiera buena fortuna, como aseguraba el texto de la carta, más bien me interesaba que no me fuera a ocurrir una desgracia como las que indicaban en la cadena, si yo me atrevía a romperla, y ahora reflexiono, yo niño, fuí engañado, fuí timado, fuí amenazado y fuí chantajeado para hacer lo que la cadena me decía, alma ruín la creadora de semejante embuste, pero que hay de mi amiga que me reenvió la cadena, ya no es una niña, le voy a hablar, no para decirle que no me reenvíe ese tipo de correos a mi dirección electrónica, sino para saber que problemas está pasando como para creer en semejante embuste, que problema tendrá mi amiga como para buscar una solución mágica, todo lo que acabo de leer hacerca de el daño que causa reenviar este tipo de correos estoy de acuerdo, pero reflexionen en quien se los envió y si es su amigo, busquenlo, quizas nesecita que alguién lo escuche.

    Saludos

    ResponderEliminar
  22. De Ag.Vt.:

    Hace ya algunos años, en realidad desde 1996, que le comento a quienes considero mis Amigos, y les informo adecuádamente, que eso de las Cadenas, con Textos creados con Frases creadas con Palabras muy muy muy rebuscadas, y a veces incluso Fotos de niños o enfermos, o desaparecidos, para que te lleguen al Alma, a la Conciencia, al Corazón, o a la Ansiedad por ser Rico; y solo es un modo de Distribución por Internet, y Recopilación de Direcciones Electrónicas a millones y millones; por todas partes; como cuando un niño corre por mitad de una plaza llena de palomas, y al volar las palomas... de pronto... escuchas al gracioso de turno, como dispara la escopeta, y caen al suelo unas cuantas; ese gracioso ha disfrutado viendo como mueren seres indefensos; ahora ya tiene para comer o para pisotear; o para darles una patada; y encima se ha divertido de lo lindo a costa de otros.
    En fin, en 1999 hice correr un Email de aviso, que La Cadena, es el mejor medio de Contaminación de un Ordenador (o Computadora), a muy corto plazo.
    También dije, que en muchas de las cartas electrónicas que te llegan, hay 1 de las direcciones que es de ese Grupo de maleantes que las fabrican, para que les vuelva cargaditas de nuevas Direcciones Electrónicas; y de ese modo es como se almacenan esas Direcciones Electrónicas en sus Bases de Datos, (a millones), para que en el momento le parezca oportuno, Manden a esas Direcciones, un Bonito Precioso y Encantador Regalo de la Suerte; que al meterse en tu Ordenador, te lo deja muy limpio; como fabricado ayer; como si lo hubieras lavado con jabon ó con lejía; (vamos sin Datos aprovechables y usables); pero ese Ordenador se podrá usar como Decorado de tu casa, en algun rinconcito; (hazle un pedestal, y ponlo como si de un florero se tratara), para que todo el mundo vea lo limpio que se te ha quedado después de descargar uno de esos bonitos y maravillosos Virus de la Suerte, que te llegarán unos meses mas tarde.
    ¿Me he explicado con claridad...; Lo he dicho con la suficiente Sinceridad...; He sido bastante claro....?

    Pues no disfruto, ni me hace gracia, cuando un Amigo me llama...
    - "¡¡¡Olle, que mi Ordenador no va como debería; no se que le pasa; pero va todo mal, algunas cosas ni funcionan, otras tardan en verse; y he perdido Datos almacenados que deben estar en otro sitio... ¿puedes venir a verlo...?!!!" -

    Como si uno fuese médico de los que "resucitan" pacientes. Se hace lo que se puede, pero se llega hasta donde se puede llegar; y después... se le vuelve a exlicar; NO REENVIES NADA A NADIE que no conozcas, OLVIDATE DE LAS CADENAS, manda los emails de uno en uno, y escríbelos tu mismo, no copies nunca nada para mandar de nuevo, como si tuviese que rebotar al igual que una pelota; Y DISFRUTA DE TU LIBERTAD EN LA NAVEGACION".

    Pero no me hacen caso, y pocas semanas después, de que una Cadena se Distribuya por el planeta, vuelvo a Ganar Dinero (pero lo gano yo solo, mis amigos, ellos, lo pierden), y vuelvo a reparar el Software y los Programas de los demás.

    En fin, desde España un Saludo a Todos.
    NO MANDEIS CADENAS A VUESTROS AMIGOS O CONOCIDOS; NO COPIEIS EL TEXTO NI EL EMAIL; NO REENVIES NADA A QUIEN NO CONOZCAS."

    Atentamente: Ag.Vt.

    (Os daría mi Email, pero a saber quién va a leer esto, y las intenciones que pueda tener, y no me apetece estar limpiando la Web o el NODO de una multinacional del Servicio de Internet, que eso es mucha faena).

    ResponderEliminar
  23. Bien, pues leyendo este espacio, me doy cuenta que el primer comentario es en el 2005, y bueno estamos en abril del 2008, y esta cadena sigue existiendo, y realmente confieso que vine a dar aqui por lo que muchos otros han comentado, la busqueda o el origen del mentado Anthony de Croud. Y bueno mi comentario es que realmente me indigna que las cadenas te impongan sobre un castigo o maldicion la decision de enviar y/o borrar estas tonterias y como dicen tomemonos en serio la libertad que tenemos de pensamiento y es que quien no ha reenviado una cadena cumpliendo con el tiempo y la cantidad de contactos solicitado y de todas maneras no ha pasado nada; ni bueno ni malo, entonces por que seguir perdiendo el tiempo en esto.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  24. si claro estas cosas son como la religion diria yo "contaminante sicologico" es mejor no creer en cosas en las que uno a fin si cree o no da lo mismo y que mientras uno trata de buscar razones logicas no las hay

    ResponderEliminar
  25. Cuanto me alegra saber que somos unos cuantos¡¡
    Mi curiosodad y/o mi desconfianza me llevaron a querer saber algo mas de Anthony y su famosa cadena de la buena suerte. No hay nada que me produzca mas satisfaccion que confirmar que tenia razon...Un fraude.Pero como se lucha contra estas cadenas??Si son tus amigos quien las envian.Amigos dije?? Bueno...Ah tambien he sido la afortunada de ganar un premio en una loteria canadiense, en la que jamas participe y que me envia un numero telefonico de Nueva Inglaterra. Digo... si llamo a ese numero que me enviaron, me alcanzara el premio para pagar la comunicacion??

    ResponderEliminar
  26. ayelen argentina04 mayo, 2009 11:01

    la verdad q ai esto de las cadenas es pura mentira , engañan ala pobre gente ignorante q no saben q es puro negocio

    ResponderEliminar
  27. No lo puedo creer. 11 de septiembre de 2009... ¡de 2009! Y yo buscando información sobre un mítico Anthony de Croud. para llegar a caer en este blog y enterarme de que la dichosa cadena ya anda dando vueltas desde 2006 (y quién sabe desde cuándo antes de eso, en formato no digital).

    Al menos me sirvió para pasar un buen rato leyendo el artículo y los comentarios :-).

    ResponderEliminar
  28. bue, hoy es 8 abril 2010 y la barbarie sigue dando vueltas...
    me sumo a lo de escepticos y, agrego, no ingenuos...
    Maria Hilusa. Córdoba. Argentina.

    ResponderEliminar
  29. muy bueno......!!!!!

    ResponderEliminar
  30. Hoy 21 de Mayo 2010 , sigue dando vueltas y seguimos sin saber nada de Anthony de Croud

    ResponderEliminar
  31. Si que trajo buena suerte la cadenita de marras!!! Fue la de ir a parar a este blog repleto de sensatez y muy, pero que muy, buen humor!!!
    Venga ánimos y felicidades a todos, incluso a nuestro apreciado Anthony de Croud!!!

    ResponderEliminar
  32. vaya al parecer varios tuvimos la duda de quien era anthony de croud, y pensamos en la probabilidad de su existencia para cometer la tonteria de mandarlo o no.
    que interesante saber que no todo mundo se traga las amenazas de que atraes la suerte al mandar las cadenas,....

    ResponderEliminar
  33. me sumo a esta lsta, yo tambien me pregunte y ese mentado monje, misionero o lo que sea, existiò? jajajajaja, hay que investigar, no para seguir con la cadenita, sino porque es interesante saber quien se presto a tal influencia, esto es solo para mentes debiles y superticiosas, asi como uno enfoca su tiempo para no aceptar, habra muchos que haran lo contrario. el bien sin el mal, no existe, la sal y la pimienta ingredientes necesarios para un buen guiso, el agua y el aceite no se llevan, para los creidos y confundidos, los excepticos e incredulos y asi podriamos seguirle, lo bueno es que sin ofendernos sobre este tema especifico, estamos en controversia. Dicho mensaje es contradictorio,en pocas palabras te quiere hablar de la espiritualidad, del interior del ser humano y para terminar te provoca a que participes en una tonteria para que al final si logras hacerte millonario te conviertas en una persona materialista, frivola y superflua, excelente, para que mortificarnos,mejor a seguir en lo que nos parece importante en cada una de nuestras vidas, tienen mucha razon todos los anteriores, saludos

    ResponderEliminar