jueves, noviembre 17, 2005

Tres años de gauchadas

¿Me creería si le dijera que hasta ahora no había caído en la cuenta de que el primer capítulo de El Gaucho de los Anillos fue publicado en el Mes de la Tradición? Hace bien, yo tampoco lo creería. No recuerdo cuándo fue que me di cuenta, pero la cuestión es que las estrofas iniciales de «La comunidá del anillo» salieron en Axxón ocho días después de que se conmemorase el nacimiento de José Hernández, autor del Martín Fierro. De todas formas, nada de esto explica que el primer y el segundo aniversario de El Gaucho... hayan pasado sin pena ni gloria.

El tres parece un lindo número para cambiar eso. Para cambiar la tradición, qué paradoja. Al celebrarse ya tres añitos del poema épico-telúrico, procedo a soplar tres velitas, cada una en la forma de uno de los tres capítulos de El Gaucho de los Anillos que Axxón publica este mes. Trato de este modo, además, de compensar en alguna medida las ausencias que las AnaCrónicas han tenido en el año.

A modo de breve anticipo (en caso de que usted haya llegado aquí sin haber leído los capítulos, de lo contrario el modo es de resumen):

  • En el capítulo 11, los ents se reúnen en asamblea forestal para debatir qué hacen con el Sarumán.
  • En el capítulo 12, la partida que había salido de Las Edoras arriba a Cuernavilla, donde espera el ataque de la tropa de Isengar.
  • Y finalmente, en el capítulo 13, el Frodo, el Sam y el Golum pasan frente a Minas Morgul y empiezan la ascensión por el paso de Ciriungol.
Tres capítulos, tres cantos, tres líneas argumentales en los tres años de El Gaucho de los Anillos. Ojalá lo disfrute, lo haya disfrutado y lo siga disfrutando.

martes, noviembre 01, 2005

Hiperconsciente

Empieza noviembre. La numeración de Axxón se incrementa en uno, y allí, en el flamante índice, ¿qué nombre aparece? Bien, aparecen varios: Hernán Domínguez Nimo, Laura Ponce, Santiago Oviedo, y el infaltable del director Eduardo Carletti firmando el editorial. No es mala compañía para el tal Andrés Diplotti que tanto se prodiga por aquí.

El engendro que he pergeñado esta vez se titula «Hiperconsciente», y es el resultado, como bien dice el epígrafe, de un ejercicio planteado en un taller literario. (De hecho, es hermanito de camada de «Receta: hombre frito», de Sergio Gaut vel Hartman; de «Rating cero» de Fabio Ferreras, que aparece en la antología Mañanas en sombras, y de «Temporal» de Graciela Lorenzo Tillard, que puede usted leer en el número 19 de Alfa Eridiani). En el epígrafe se desgranan también algunos comentarios halagüeños que me abstendré de comentar, pues eso sería legitimarlos. Lo que sí comentaré es la ilustración de Bárbara Din, quien ha dado a las hebras de potencial (adivino que eso representa) un orden y una belleza que estaban ausentes en mi imagen mental original.

Publicar este cuento es para mí una buena manera de empezar el mes. Espero que para usted lo sea el leerlo.