viernes, junio 16, 2006

¡Aahhh!

Hace escasos minutos tuve la idea de echarle un vistazo a las estadísticas de Pez Diablo. Así que llevé diligente el puntero del mouse a la barra de marcadores de mi Firefox: Blogs / Pez Diablo / Estadísticas.

Apareció entonces la familiar página de Webstats4u. Y al verla supe de inmediato que algo estaba mal. Tenía que haberme equivocado. De modo que repetí el proceso: Blogs / Pez Diablo / Estadísticas.

Evidentemente, algo estaba mal. Era el mundo.

En el momento en que escribo esto, Webstats4u me informa:

En promedio, un 51 por ciento de las visitas diarias se realiza antes de las 15:12. Sobre la base del número de visitantes de 268 de hoy hasta el momento, el número total de visualizaciones de página de hoy puede ascender a 518 (+/- 15).

Luego del sonoro «¡plop!» que se habría oído en toda la casa si no hubiera quedado eclipsado por un «¡aahhh!», y mientras me frotaba mi recién cultivado chichón occipital, puse manos a la obra para responder la pregunta obvia:

«¡Por Finagle! ¿De dónde nej viene toda esta gente?»

La respuesta: viene de Microsiervos. Allí se les ha ocurrido citar una entrada de Halón Disparado, que cita a su vez algo que comenté en un post reciente de Magonia sobre la última investigación cometida por Iker Jiménez, de quien ya he hablado aquí.

Uno no puede hacer un chiste en público sin que lo llenen de visitas.

No me estoy quejando, por supuesto. Y en caso de que usted, amigo lector epiceno, haya llegado aquí por medio de Microsiervos, permítame darle la bienvenida a mi huminde blog ictidiabólico e invitarlo a recorrer sus enlaces internos y externos. Ojalá encuentre algo que le interese y lo anime a regresar.

Y discúlpeme si me encuentra despeinado y sin afeitar, pero es que me ha tomado por sorpresa.

martes, junio 06, 2006

Ochenta y dos fines del mundo

Sí, ya sé que el número no es exacto. Soy consciente de que el mundo ha sobrevivido incólume a centenares de apocalipsis, armagedones y ragnaroques. Todos nos quedamos esperando que la MIR se cayera durante el eclipse del ’99, que las computadoras nos acribillaran a teclazos en el primer segundo del 2000, que un tsunami gigantesco nos ahogara a todos hace un par de semanas... ¡Y sólo estamos hablando de los últimos tiempos! (Sí, bueno, de eso se trata, ¿no?) Así que, por más que hoy sea 6/6/06, ¿qué le hace una raya más al tigre? Vamos, salga de abajo de la cama y lea, por ejemplo, el artículo de Magonia sobre el verdadero significado del 666.

El otro número del que hablaba, el 82, se refiere a la cantidad de microrrelatos apocalípticos que publica hoy Axxón en esta fecha tan rutinariamente infausta. Ya daba yo por perdidas las cuarenta y ocho palabras que le había enviado hace tantos meses a Sergio Gaut vel Hartman en ocasión de su convocatoria. Pero no: allí está mi pequeña contribución, constituyendo (en términos de cantidad de piezas) el 1,21951% del especial (ponga un arquito sobre los decimales, si me hace usted el favor).

Así que allí están los ochenta y dos fines del mundo a los que me refiero en el título de esta entrada. Todos cortos, rápidos e indoloros, como debe ser. Vaya y léalos. Después me cuenta. Si queda vivo para contarlo, claro.

(No se haga el vivo. No se le ocurra decir que una nueva actualización de Pez Diablo es una señal del Apocalipsis. Vaya a leer los microcuentos y déjese de embromar.)