domingo, enero 21, 2007

Santosríos «responde»

Hoy me levanté (tarde, como corresponde a un domingo) con la intención de dejar caer por aquí unas breves líneas sobre la novela que me acompaña a dormir en estas noches: El señor de la luz, de Roger Zelazny. Alrededor de la página 80 (que es la que marca el señalador ahora) empieza a prefigurarse lo que parece ser una versión transhumanista del mito de Prometeo, con una fuerte impronta de las religiones de la India y un Buda que sabe que es un charlatán.

Al final, las líneas resultaron ser más breves aún de lo que me imaginaba. No puedo escribir más sobre la novela. Estoy exultante, estoy desbordado: ¡Santosríos me contestó!

Bueno... «Contestar», lo que se dice «contestar»... Para empezar, todavía no sé quiénes son los científicos que negaron los planetas extrasolares y la posibilidad de vida extraterrestre. ¿Qué me contestó, entonces? Bien, tal vez sea conveniente que lea usted mismo el comentario que dejó en la entrada anterior:

Mire Diplotti:

Miro, don Santoríos.

No tengo nada que hablar con usted, porque usted no pretende debatir. Invito a cualquier persona a seguir sus intervenciones en el foro de Lola Cárdenas.

¡Qué coincidencia! A eso mismo lo invito yo, amigo lector epiceno. Y hasta pongo el enlace.

Usted me desacredita en su blog partiendo de dos premisas falsas: que “la astrología es mi fuerte como yo mismo digo”, y que “mi justificación son 3 puntos básicamente”. Toda su argumentación posterior nace de dos mentiras.

Bien, vayamos por partes:

Parte 1: Con respecto a que la astrología es el fuerte del señor Santosríos, él mismo dice, refiriéndose a su trayectoria astrológica:

A ver, más de 10.000 horas de preparación a lo largo de 20 años.

Más de 150 libros estudiados, analizados, comprobados y seleccionada la parte válida.

Más de 1.000 cartas astrales de todo tipo analizadas, explicadas y estudiadas en busca de errores o aspectos no descubiertos hasta la fecha.

Bien, aquí debo darle la razón.

10.000 horas a lo largo de 20 años no llegan ni a las 10 horas por semana. El estudiante menos aplicado dedica bastante más que eso a sus estudios.

150 libros en 20 años da un promedio de 7,5 libros anuales. Una vez más, cualquier estudiante lee más que eso. Yo mismo leí el doble de eso en los últimos seis meses, sólo de ficción.

1.000 cartas astrales en 20 años son 50 cartas al año. Bueno, no es de extrañar, con una dedicación que no llega a una hora y media por día, parte de la cual se dedica a leer algunas páginas.

De modo que, pues, el señor tiene razón: la astrología no es, ni puede ser, su fuerte. Así que la agregamos a la lista en que ya tenemos a la astronomía, la astrofísica, la cosmología, la estadísticas...

Lo cual, sin embargo, no le impide decir:

Por eso siempre me he vestido normal, sin florituras, incluso algo desaliñado, a lo largo de más de 300 programas de televisión propios sobre Astrología, varios cursos y muchísimas charlas y conferencias. Tengo buenos amigos científicos, algunos de los cuales conocen la disciplina, y otros se dedican a criticarla, como Halley hizo con Kepler. Yo simplemente respondo como hizo éste último: “caballero, yo he estudiado el tema. Usted, no”.

Punto 2: Con respecto a que el señor Santoríos basa la defensa de la astrología en tres puntos básicos, a saber:
  • La astrología es un saber antiguo.
  • Hay millones de personas que creen en la astrología.
  • Negar la astrología es «atentar contra las creencias o los intereses» de esos millones de personas.
El señor Santosríos dice que yo miento al decir esto. ¿No fue él mismo, sin embargo, quien escribió lo siguiente?

Usted puede creer lo que dice la ciencia occidental sobre la Astrología y su falsedad. Pero recuerde que hay 2.000 millones de personas en el mundo que no sólo la aceptan en la actualidad, sino que muchas de ellas la utilizan desde su nacimiento. Recuérdelo: una de cada tres personas.

¿Y también lo siguiente?

Pretender que la astrología es falsa y que la gente deje de estudiarla o practicarla, sobre todo cuando 2.000 millones de personas en el mundo no piensan así, es atentar contra las creencias o los intereses de esos 2.000 millones de personas [...]

¿Y lo siguiente además (negritas mías)?

Los astrólogos, como siempre, han preferido dejarse de estupideces epistemológicas, y llamar planetas a todos, incluyendo el Sol y la Luna, así que lo que digan los astrónomos oficiales, quieran meter más planetas o más signos del zodiaco, les importa un rábano. Están más preocupados en por qué entre todos les pagamos la juerga de Praga, o su trabajo como astrónomos, mientras a ellos ni siquiera les dejan abrir un centro Universitario que diera rango oficial a un estudio que tiene algo así como 10 veces más años de antigüedad que el de éstos últimos, que es 1.000 veces más conocido entre la población, y que una de cada 3 personas en el mundo está convencida de su profundo valor.

Ahí están sus argumentos, incluso todos juntos y uno atrás del otro en la última cita. Son, con toda precisión, los que ya señalé en mi entrada anterior: edades, cantidades y sensibilidades. ¿Cuál es mi mentira, pues?

Sigue el comentario:

Usted me da una lista de 20 artículos de 20 desconocidos (dónde están los ataques de Randi, de algún firmante del manifiesto contra la Astrología, de algún miembro del CSIC, de algún astrofísico) para eludir la cuestión de fondo:

No son veinte artículos: son diecisiete artículos y tres sitios web. Y sus autores, desconocidos o no, no son veinte, sino menos: hay enlaces que comparten autor, lo cual quedó bien claro. Y también queda bien claro que el señor Santosríos no se tomó la molestia de seguirlos; de lo contrario, no tendría yo que hacer estas aclaraciones.

En todo caso, ¿soy yo quien está eludiendo la cuestión de fondo? Santosríos dice que los escépticos no critican a la iglesia. Yo recopilo unos cuantos enlaces que demuestran que tal cosa no es correcta, y le dejo un comentario en que le digo:

Doy por sentado que, con estos datos en la mano, corregirá su afirmación de que los escépticos no critican a la iglesia.

¿Ha corregido el señor Santosríos su afirmación? No señor, ahí sigue tan campante. Los sitios y artículos que enlacé al señor Santosríos no le valen, porque son de «desconocidos». Veinte, para más datos.

El comentario de Santosríos sigue de esta guisa:

o Randi y los “escépticos” mienten y hay milagros, o la Iglesia miente y no hay milagros.

Lo cual es una versión resumida de otra cosa que Santosríos escribió sobre Randi:

Sólo el papa Juan Pablo II se encargó de hacer santos a 483 personas, lo que supone la aceptación de 966 milagros, y da pie a la conocida paradoja del “ésto es imposible pero verás como cuela”: o la iglesia miente, y no hay ninguno de esos 966 milagros, o este sujeto del millón miente, los milagros existen, y ya tenía que haberle dado el dinero a la iglesia católica para que lo sume, por ejemplo, a los 3.600 millones de euros que el estado español le da todos los años.

Lo curioso es que el que dice que no existen los milagros y la que dice que tiene pruebas de 966 milagros recientes no sólo no se meten mano entre sí, sino que además se han puesto de acuerdo en liársela a los astrólogos mediante la consigna de “engañabobos en pecado mortal”.

Curioso, ¿no es así? Tal vez sea más curioso el hecho de que el propio Randi opinó sobre estas afirmaciones de Santosríos. Algún bocón le fue con el chisme:

[...] es curioso, particularmente la parte en que me pone en liga con la iglesia. Este personaje no parece tener comprensión de la realidad, ni la capacidad de leer y entender, pero ¿por qué debería sorprendernos?

Eh, a mí no me mire. El que escribió esto fue Randi. Yo sólo lo traduje. Pero es cierto que, si el señor Santosríos se hubiera avenido a informarse sobre el desafío de James Randi en las fuentes mismas, en lugar de hablar de oídas (lo que, a diferencia de la astrología, sí parece ser su fuerte), sabría que el millón de dólares se le ofrece a quien se presente a reclamarlo y pueda demostrar sus afirmaciones en condiciones controladas de observación. La iglesia no está dispuesta a hacer ni una cosa ni la otra. Caramba, tal vez eso explique por qué la Fundación Educativa James Randi no le ha otorgado el premio. No hay necesidad de imaginarse a Randi y a Ratzinger como extraños compañeros de cama.

Así que, si Randi y ustedes están tan seguros de que no hay milagros, ataquen por favor a la Iglesia de Roma TODOS USTEDES, empezando por Randi: ¿qué hacen atacando a los astrólogos, que en España no movemos ni 10 millones de euros al año que nos pagan SÓLO los que creen en nosotros, en vez de atacar a la Iglesia, que recibe 3.500 millones anuales, la gran mayoría de los cuales LOS PAGAMOS TODOS, creamos o no?

Una vez más, Santosríos escribe más rápido de lo que lee o piensa. Y, peor aún, Santosríos decreta. Él decretó que los escépticos no critican a la iglesia, y no permitirá que ninguna cantidad de pruebas en contrario lo aleje de su convicción: son todos «desconocidos» y punto. Él decretó igualmente que Randi tampoco critica a la iglesia, y en vano será, entonces, que enlace a estos escritos suyos y de sus corresponsales, que recopilé en cuestión de minutos:
Puedo predecir, sin mirar el tránsito de Mercurio ni la oposición de Saturno, que Santosríos no seguirá estos enlaces. Está instalado con demasiada comodidad en su ignorancia, en el mundo que se ha construido a fuerza de ponerse los dedos en los oídos y cantar «naraniero, naraniero, fiuuuu, fiuuuu, lará lalá...». El dictaminó, para su propia tranquilidad de espíritu, que los científicos negaban la existencia de planetas extrasolares y de vida extraterrestre. Jamás responderá mi pregunta acerca de quiénes son esos científicos, ni de cuándo dijeron tales cosas: sencillamente, no lo sabe. Tal vez se lo inventó, o tal vez está simplemente regurgitando propaganda como un papá pingüino regurgita pescado sin digerir. Ninguna de las dos posibilidades es muy halagüeña. Lo único cierto es que no lo sabe.

Hay un comentario más de Santosríos, éste para Pedro Gimeno, quien seguramente se sorprenderá mucho cuando descubra que ha sido rebautizado como Ricardo. Lo lamento por el pobre si no le gusta su nuevo nombre: ya ha de saber que Santosríos es el árbitro de la realidad. En fin, se llame como se llame, tiene disponible los comentarios para responder, si así lo desea. Por mi parte, me propongo dedicar la próxima entrada de Pez Diablo (que quién sabe cuándo escribiré) a algún asunto más digno de mi atención. Por ejemplo, a El señor de la luz. Roger Zelazny es alguien infinitamente más culto e imaginativo que esta otra persona que toma su ignorancia como medida de todas las cosas.

5 comentarios:

  1. Si es que lo dijo muy claro:

    La pregunta es sencilla: ¿Dónde están los “escépticos” cuando se trata de la iglesia? Yo diría que es una simple cuestión de interés económico, ...

    Y nada, que no se baja del burro, que para él un escéptico es un esbirro del Gran Gurú Randi o algo así. ¿De qué me suena ese argumento...?

    Antes de darme cuenta de esta entrada le había respondido en la anterior, siento si esto ha creado confusión.

    -- Pedro Gimeno

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  2. Muy buena entrada, la vengo siguiendo desde la anterior.
    Estos charlatanes son una risa. Cuando tienen que mostrar su currí-culum en lugar de enrostrarnos sus aciertos dan datos del tipo: leí 150 libros, le dedique 10.000 horas a la astrología o participé de tantos programas de televisión. Hay un ufólatra de Mar del Plata que, además, contabiliza ¡los kilómetros recorridos en viajes dedicados a la búsqueda de platos voladores!
    CARLOS Q.

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  3. Eso debe ser alguna tendencia medible y estudiable en ellos, debe ser que a falta de tener algo para meter en sus inexistentes curriculums de charlatan apuntan los km como si eso tuviese un valor... bueno tiene el valor de los km recorridos timando a la gente y haciendo el idiota :P

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  4. Esto me recuerda que recién que Santoríos abandonó mi blog, continuó la conversación en "El Sentido de la Vida", en una entrada que no sólo no tenía nada que ver con el tema, sino que ni siquiera daba pie a que la conversación tomara esos derroteros.
    Y procedió a educarme...

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  5. La suerte que tuviste es que lo abandonó :)

    -- Pedro Gimeno

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