jueves, junio 07, 2007

Los verdaderos cazafantasmas

Los cazafantasmas es una comedia y una fantasía. Que es una fantasía lo sabemos porque sus protagonistas son parapsicólogos que trabajan científicamente y logran demostrar sin lugar a dudas la existencia de su objeto de estudio. Y me siento tentado a decir que esa misma circunstancia da cuenta de su condición de comedia, pero de esto hay múltiples pruebas en contrario.

Hoy ha llegado a la puerta de mi casa tras cabalgar sobre las olas del Atlántico (me imagino que a considerable altura) una de tales pruebas; una que deja claro que los cazafantasmas pueden dar risa sin necesidad de ser serios, ni tan siquiera ficticios.



Los caras de Bélmez, de Javier Javanilles y Francisco Máñez, es (o al menos promete ser desde sus cubiertas) una crónica de la mayor comedia paranormal de la historia. Ha caído en mis manos (¿garras? ¿pezuñas? ¿aletas?) a causa de un fenómeno verdaderamente inquietante, algo que suponíamos un mito del pasado remoto: la generosidad. Más específicamente, la generosidad de Lola Cárdenas y Pedro Gimeno. Su actitud, más que las caras que aparecen «misteriosamente» pintadas en el hormigón de una casa de Jaén, es auténticamente inexplicable.

Muchas gracias, Lola y Pedro. Vuestro paquete me traerá horas de diversión. Y no me refiero sólo al libro:

1 comentario:

  1. ¿Como no regalar un libro a quien nos regala sus cuentos y grandes ratos de humor en el chat? Creo que era lo mínimo que podíamos hacer para que el intercambio no fuera tan desequilibrado :-)

    Ya se sabe, humor por humor, es humor al cuadrado.

    (Algún día fundaremos la Iglesia de la Avispología; tenemos que pulir algunos detalles sobre la mitología del Génesis)

    Saludos. Lola.

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