¿Nadie piensa en las madres?
He aquí una razón más, por si las ya existentes no alcanzaran, para oponerse a la ligereza con que los medios de prensa maltratan los números y las matemáticas en general:
Hace sufrir a las madres.
Ofrezco como prueba el siguiente recorte del matutino local La Opinión, correspondiente al pasado viernes 15 de junio:
Permíteme que te tutee, oh, hermano redactor. Y, mientras te tuteo, dime: ¿no conmueve esto tu espíritu? ¿No te estremece la idea de que tu indiferencia decimal pueda multiplicar cruel e innecesariamente los dolores de una parturienta? ¿Y el niño? ¿Qué me dices del niño? El pobre Santino tendrá que vivir con el estigma de su sobrepeso tipográfico, ¡sólo porque tú no te molestaste en aprender la diferencia entre un punto y una coma!
No prestes oídos sordos a mis palabras, hermano redactor. Éste es un asunto de la mayor gravedad. Por favor, ten siempre presente:
Cada vez que escribes mal un número, una madre sufre.
Por favor, piensa en las madres.




