viernes, octubre 31, 2008

¡Y siguen los premios!

Algún alma caritativa ha propuesto a La pulga snob para la categoría de humor de los Premios Bitácoras.com 2008. ¿Va a permitir usted que esta inocente criatura, este cándido ser humano, se lleve una desilusión mayúscula? No sea desalmado y vaya a votar a su blog favorito para darle una alegría. No es necesario que se dé de alta; basta con que suministre una dirección de e-mail y recibirá a cambio una clave con la que podrá votar cuantas veces quiera (siempre y cuando no quiera votar más de tres veces por categoría). ¡Corra!

miércoles, octubre 15, 2008

Un voto por Pez Diablo es un voto por mí

Habrá notado usted a la derecha de estas líneas, debajo de mi catadura, lo que parece ser la imagen de una persona intentando tomar agua de lluvia con un embudo hecho con un diario enrollado. Se debe a que Pez Diablo es uno de los miles de participantes de los Premios 20 Blogs, organizados por el diario online español 20 Minutos. Si está usted en la misma condición, amigo lector epiceno, puede pulsar sobre tal imagen y contribuir a que alguien crea que éste es el mejor blog de América Latina. Y ya que hablamos de humor, en tal categoría está inscrito La pulga snob. Idénticas condiciones se aplican a él.

Si apetece, puede regresar a votarme todos los días hasta el próximo 2 de noviembre. Y, si se abstiene usted de hacer spam de su propia participación, puede que hasta me apiade y lo vote yo a usted también.

sábado, octubre 04, 2008

La religión es como la mujer

Antes de que me lo recrimine, le hago notar, amigo lector epiceno, que hace más de un mes que no escribo sobre religión. No, que en todo ese tiempo no haya escrito sobre ninguna otra cosa no invalida mi argumento. Y a fin de cuentas, el blog es mío y escribo lo que quiero.

Bueno, bueno, está bien. No llore. Le prometo que la próxima entrada será sobre otra cosa. Pórtese bien y le compro un helado.

Pero, mientras tanto, permítame dar forma a una de mis más recientes elucubraciones al respecto. Y forma le daré siguiendo la antigua tradición de los chistes machistas que se niegan a morir; esos fósiles vivientes culturales que, cual cocodrilos, se las arreglan para seguir existiendo durante eones sin sufrir ninguna adaptación memética significativa.

Sin más prolegómenos, pues, le presento aquí los diez puntos en que la religión es como la mujer.


1. Todas son iguales. Excepto la de uno.

2. Hay quienes la necesitan para que les diga qué hacer y qué no hacer.

3. Cada uno se siente el único con derecho a hablar mal de la propia.

4. Muchos siguen con la suya sólo por hábito.

5. Suelen augurarle a uno las peores calamidades en caso de que las abandone.

6. Más de uno se acostumbra a que le grite y le diga lo indigno que es.

7. Otros, en cambio, se cansan y la dejan por otra más joven y más loca.

8. ... y terminan descubriendo que las más jóvenes y locas proporcionan sensaciones más intensas, pero también exigen más dinero.

9. Algunos se sienten atraídos por las orientales.

10. Y, finalmente, el que no tiene ninguna es rarito.


Ahí está. Eso es todo.

Fenomenal pavada, ¿no?